¿Os acordáis de las bibliotecas?

Ese silencio magistral, ese ambiente a libros que se respiraba, y todas las cabezas gachas de los estudiantes ensimismadas en los libros, montañas de libros…montañas de conocimiento.

Ahora todo es distinto.

Las bibliotecas se han convertido en centros para sociabilizar, y estas un rato con los amigos, hacer alguna que otra consulta…y poco más.

Atrás han quedado aquellas tardes eternas de búsquedas de libros, a veces de un único ejemplar disponible por el que nos peleábamos varios estudiantes, las libretas con los apuntes de los libros más antiguos que no podías sacar en préstamo. ¿Fotocopias? Eso casi ni existía, teníamos que tomar todos los apuntes que nos diera tiempo para luego estudiarlos, algunos de aquellos libros estaban rifados y podía darse el caso que volverán a tus manos…

¡Qué tiempos aquellos! En los que hacer tus propios apuntes era toda una aventura, y se disfrutaba y, sobre todo, se aprendía.

Ahora todo es distinto.

¿Las consultas de los diccionarios? Tanto de español como de idiomas… Así si se aprendía, ahora todo es Google, copias y pegar, copy and paste si me apuras.

Ahora todo es distinto.

Bajábamos a tomar un café a la entrada de la biblioteca para desconectar, que nos diera el aire y la luz del sol…Eso sí, sin móviles.

Sociabilizábamos entre nosotros y dejábamos descansar nuestros ojos de tanta letra, pantallazos, esfuerzos… para comentar y compartir experiencias o incluso para poner en común nuestros avances, porque en equipo todo se consigue antes. Y dábamos ese respiro a nuestra mente que necesitaba.

Ahora todo es distinto, sí.

Pero mucho más fácil. ¿Qué no habría dado por tener toda la información sobre la segunda guerra mundial en mi mano, en un móvil, en vez de pasar horas y horas con libros llenos de polvo en la biblioteca municipal?

Este conocimiento, este poder, que tienen los alumnos ahora (como formadores) debemos de inculcarles ese conocimiento, y a la vez la suerte que tienen que estas viviendo este superacceso a la información en su propio beneficio. Que Google no sólo sirve para buscar al influencer de moda, sino para adquirir conocimiento y aprender, aprender de forma mucho más directa y más rápida. Aprender de distintos orígenes y puntos de vista, porque no todo es blanco o negro.

Fomentar la lectura, o bien de forma tradicional en libros o a través de e-book. Pero inculcarles que ellos tienen el acceso y el poder de su propio aprendizaje.

Hoy en día existen aplicaciones móviles muy buenas para aprender o ejercitar nuestros conocimientos de idiomas, por ejemplo, practicar nuestro speaking, etc. ¡Aprovechémoslo! ¡Enseñémosles a usarlas!

En youtube, no sólo hay vídeos de youtubers o videojuegos, hay un sinfín de canales de materias, de ejercicios, de clases magistrales de docentes de renombre… ¡Usémoslo!

Por eso, en Academia Teresa, no sólo enseñamos materias. Enseñamos a nuestros alumnos a formarse con la tecnología que les rodea.

Uno de nuestros proyectos para este 2022 será “Aprendemos Juntos” donde todos los alumnos de la academia podrán participar y aprender de manera dinámica y entretenida cultura general, por ejemplo, países y capitales de Europa, cultura americana, historia… Nos convertiremos pro unas horas en alumnos por el mundo” aprendiendo juntos.