Es asombroso hasta dónde llega Pedro Bayo con su solidaridad internacional a través de CencosHimalaya.

Es un propulsor en nuestra ciudad de la meditación y terapias complementarias con Cuencos Tibetanos, Cuencos de Cuarzo, Gong e instrumentos étnicos y productos de Nepal.

Tanto se ha sumergido nuestro protagonista de hoy en la cultura nepalí que además colabora muy activamente en apoyo humanitario, con el equipo femenino de voleibol Paropakar team Kathmandu, (equipo de niñas huérfana), Majashree Scholl Kathmandu, Paropakar Katmandu, Matupani Monastery Pokhara. ¡Está totalmente implicado con las personas y la cultura!

Hoy tenemos el placer, de poder contar con él en esta pequeña entrevista y conocer un poquito más.

 

Entrevistadora.- Buenos días Pedro, en primer lugar, te agradecemos desde Academia Teresa poder contar contigo y poder nuestro granito de arena entes gran proyecto.

Me gustaría empezar por el principio de todo Pedro, ¿qué te movió hace ya años para iniciar este proyecto con el que llevas ya más de 10 años?

Pedro.- Realmente me involucré desde el primer momento de forma muy natural.

El primer contacto que tuve con los cuencos tibetanos fue en un momento de mi vida en el que estaba atravesando una crisis existencial, y todo fue fluyendo, y construyéndose a mi alrededor.

Un buen día, me planté con dos amigas mías en Nepal, una excursión para ver cómo se fabricaban los cuencos tibetanos, porque ahora este tema está muy de moda, pero aún no he oído hablar de cómo se hacen, qué materiales se utilizan, a qué huele un cuenco… Nada de eso está en boca de nadie, y era justo el motivo por el que fuimos a Nepal, ver todo el proceso desde cero de primera mano.

Si te digo la verdad, fue complicado ir, por motivos económicos, además hacía poco que sucedió el terremoto en Nepal, las infraestructuras del viaje estaban muy limitadas… Pero aun así esos 15 días que estuve por primera vez fueron increíbles, ¡fue todo un descubrimiento!

Y me fui con ganas de volver. Prometí volver… y a los dos meses regresé con otro amigo, y fue ahí donde ya aproveché para traerá España cuencos tibetanos, su esencia, su aroma, su música… y mover así esta creencia que tanto me llena.

¡Ya llevo 13 viajes!

 

Entrevistadora.- Tengo entendido que Los cuencos son originarios de la cultura Pre Budista Chamanica Bön Po, de los Himalayas, y son también llamados Cuencos Tibetanos. Actualmente son hechos en Butan, Nepal, India y Tíbet. ¿Fue por eso por lo que comenzaste a sumergirte en la cultura nepalí y sus gentes? ¿Cómo llegaste a conocer el proyecto con el orfanato?

Pedro.- Como he comentado, primer viaje fue para conocer en primera persona el origen y proceso de creación de estos maravillosos cuencos. El primer viaje coincidió con el terremoto de 2016, y lamentablemente murieron miles de personas en la zona, ¡un desastre a nivel humano! Había muchas asociaciones como Cáritas aportando ropa, y lo que se podía para ayudarles, puse mi granito de arena.

En el segundo viaje fue algo mucho más preparado, pude hacerles llegar material escolar, ropa de deporte… Quiero hacer un pequeño inciso aquí, y comentarte algo que me llamo mucho la atención. Estos chales, tenían camisetas de equipos de futbol y futbolistas conocidos, de Iniesta del Barça, de Raúl del Real Madrid… pero no tenían ni porterías, ni balones, ni canastas… ¡No podían jugar! ¡Niños y niñas que no jugaban! Y ahí fue dónde me involucre hasta el alma con un proyecto personal “Ningún niño sin jugar”

Mi primer proyecto fue con un equipo de Voleibol femenino, con niñas del orfanato ayudándoles y llevándoles material, pelotas, camisetas etc… Fue muy emotivo, llegar en mi siguiente visita y ver las montañas de Nepal con pelotas de Decathlon traídas del viaje anterior.

Conocí, además, al Lama que lleva este orfanato, el Lama del Templo de Los Monos. Un orfanato con más de 120 niñas y niños huérfanos, abandonados, con una situación muy pobre y en coordinación con el Lama, me involucre al 100% con todo el material que necesitaran.

¡En un viaje llegamos a llevarlos 450 balones! ¿Se dice pronto no crees?

 

Entrevistadora.- Desde fuera se ve un proyecto a gran escala, ¿cómo organizas y coordinas las acciones que realizas aquí en España con las que trasladas a Nepal?

Pedro.- Pues es muy fácil, aportando y recogiendo todo lo que pueda para ellos, a través de recogida o a través de sesiones solidarias como la que vamos a hacer junto con Academia Teresa, la verdad es que es un proyecto muy bonito, y Teresa no se ha podido resistir.

La verdad, es que Nepal está lleno de organizaciones y asociaciones, pero a mí me gusta ser independiente en este aspecto, yo colaboro de corazón y con el alma, a mi manera. Empecé a realizar conciertos con cuentos tibetanos, tuve mi maestro a quien se lo debo todo, quien me enseñó a fabricar y a utilizarlos, y ahora soy yo quien enseña y he seguido sólo. En el auditorio de Tobarra y en varios retiros en Albacete es dónde están mis inicios.

 

Entrevistadora.- Quiero recalcar tu apoyo humanitario y personal con el orfanato Snow Manjushree Kathmandú ¿Cómo fue tu primer encuentro con ellos? ¡Debió de ser impactante!

Pedro.- He de confesar que ya había tenido contacto con este colectivo. Mi abuelo Antonio, quien aún vive y tiene ya 93 años siempre ha colaborado con Cáritas y hemos estado en contacto con los necesitados, lo tengo muy asimilado.

Además, anteriormente, he trabajado como seguridad privada en un centro de menores y he vivido su día a día, ya los conozco, va todo hilado.

No obstante, nunca estás preparado, se te ponen los pelos de punta al ver las condiciones en las que viven aquellos niños y niñas. Recuerdo que les regalé un boli de propaganda, de una entidad bancaria para ser exactos y aquello era lo más agradecido del mundo. Incluso una niña con una cartera de “Hello Kitty” se convirtió en la chica más popular, todos la rodearon queriendo ver aquella carterita.

 

Entrevistadora.- Aterrizando de nuevo en España. Eres el propietario del centro de meditación CuencosHimalaya, en él, tienes un pequeño rinconcito de Nepal, que llenas de sonido y compartes tu pasión por los cuencos tibetanos. ¿Qué enseñanzas transmites en tus sesiones?

Pedro.- Toco cuencos tibetanos metálicos, de cuarzo, monocordios, flautas nativas americanas, … Me gusta trabajar la musico terapia, jugar con los sonidos.

Es como cuando te quieres relajar y escuchas las olas en el mar, al fin y al cabo, son ondas específicas, frecuencias que van acordes a nuestro cuerpo y nos llevan aun estado de meditación y relajación…

El sonido va de la mano con la percepción del mismo de nuestra mente y nuestro cuerpo, son ondas en sintonía.

 

Entrevistadora.- ¿En qué consiste la terapia que realizas con cuencos tibetanos?

Pedro.- Relajar con ondas específicas, estas ondas entran en el cuerpo y nos relajan a modo conciencia.

Y lo consigues sí o sí, son ondas muy profundas sinergia con la frecuencia de nuestro cerebro y nuestro cuerpo. Todo vibra. Y nosotros también vibramos en una frecuencia.

Los cuencos, tienen una aleación especial, al golpearlos tienen una vibración muy larga y la mente acompaña ese sonido, se unen en una misma frecuencia. Dando lugar a una relación del cuerpo y la mente.

Los gongs que también me gusta usarlos en mis sesiones, por otro lado, son placas metálicas que producen sonidos armónicos, varias notas en el mismo momento de tocar. Sobre armónicos. Vibración brutal al entrar en el cuerpo se produce una sanación brutal

 

Entrevistadora.- Esa experiencia la veremos en unas semanas en la sesión que hemos preparado conjuntamente en nuestras instalaciones el día 8 de Abril ¿verdad Pedro? Estamos impacientes por aprender conjuntamente, y seguro que esa sesión de relajación y meditación nos viene a muchos muy, pero que muy bien.

Pedro.- Sin duda, preparada una sesión muy especial y muy bonita.

 

Entrevistadora.- Muchas gracias Pedro por tu tiempo, simpatía y amabilidad.

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